Y al fin llegó el día, José Llano cumplió una de sus cuentas pendientes y presentó la adaptación dominicana del musical «Hoy no me puedo levantar» en el Teatro Nacional, convirtiéndonos con esto, en el tercer país en producir esa joya teatral. 
Hay tanto que decir, que es difícil saber por dónde empezar. Pero, iniciemos destacando primero a los actores. Un elenco donde la juventud y la veteranía se funden en un escenario ambientado con una escenografía que estuvo sobre los hombros de uno de los mejores, Fidel López.
Sobró creatividad, belleza y calidad. Cada espacio estuvo ambientado cuidadosamente en armonía con la historia del musical inspirado en las canciones del grupo español Mecano.
Regresando al elenco, debo decir que tuve sorpresas y decepciones. Karla Fatule fue una de las gratas sorpresas que brilló por su interpretación. Su voz fue sin dudas una de las mejores, no puedo decir lo mismo de su pareja Javier Grullón, un talento probado, pero, en ocasiones se sentía que perdía la armonía en la parte vocal, sin embargo, su personaje fue uno de los más poderosos, ya que muestra a través de una buena actuación, la cruda realidad que viven muchos jóvenes cuando entran al mundo de una industria diseñada para aplastar a los débiles.
Siguiendo con las buenas interpretaciones Zeny Leyva se desdobla por completo y logra estar a la altura de su papel, al igual que JJ Sánchez, pareja de Leyva en la obra, y juntos crean una de las duplas más brillantes del musical,
Otra pareja que brilla, aunque tuvo altas y bajas en términos vocales, fue la conformada por José Guillermo Cortines y Akari Endo. Ambos con muy buenas actuaciones, aunque la orquesta en ocasiones les minimizaba la voz.
El actor Juan Luis Espinal llena los zapatos de su personaje y enaltece a la comunidad LGBTQI+, junto a un trío que sin dudas se roba el musical, “Las pepas”, que personifican los bailarines Luis Pérez, Alexander Duval y Pablo Pérez. Estos chicos se convirtieron en drag queen y con fabulosos atuendos se transformaron en el alma del musical.
Pamela Sued, se luce con imponentes atuendos, pero, no logra desprenderse de Pamela, por lo que da la impresión de que no está actuando. Algo parecido ocurre por momentos con Irving Alberti, quien en momentos de humor deja salir a Irving. Sin dudas se pudo haber logrado mucho más por Alberti, ya que su talento lo precede.
El vestuario se gana un 20 de 10, al igual que los efectos de luces y proyecciones que transportan al publico a los años 80, cuando España pasaba por una transición de la que nació el grupo Mecano.









